Tokyo Gore Police (2008)

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El eterno y hermoso vínculo entre padre e hija es algo que no presumo conocer. Mi padre y mi hermana tampoco. ¿Qué mecanismos emocionales unen a una delicada niñita con un harto de la vida cuarentón? ¿Qué se siente cuando tu papito -palabra patrocinada por nuestros lectores sudamericanos, hablad a vuestros amigos de nosotros- no puede asistir a tu recital de flauta travesera porque tiene trabajo? ¿Qué delicioso cosquilleo recorre tu oxidado sistema linfático cuando tu hija juguetea sonriente en el barro? ¿Qué resortes cerebrales se activan cuando le vuelan los sesos a tu padre durante un acontecimiento público? Resortes en tu cabeza, claro, en la de tu padre no quedan resortes, solo un humeante agujero.

Por suerte, Yoshihiro Nishimura es consciente de nuestras dudas y nos lo aclara todo en 110 minutos de gore policíaco Tolkiendili, que es como no se llaman los habitantes de Tokyo, pero que molaría. Bueno, quizá lo de la flauta travesera no lo aclare, aunque hay una referencia a las flautas que ya veréis qué risa.

No hay sitio para un tipo tan sonriente en esta película.

Ruka, una joven oficial de la privatizada policía de Tokyo, está especializada en contener la amenaza biológico-asesina que suponen Los Ingenieros, unos psicópatas que ríen aviesamente y se cuelan en edificios en obras, entre otras cosas. Por contener quiero decir, por supuesto, darles jarabe de espada y despedazarlos al más puro estilo Sushi, el Pequeño Chef, pero sin los valores nutricionales del tan odiado anime, y sin el Rey del Gusto aquel que tenía una lengua de oro -supongo que por comerse los Ferrero Rocher sin quitarles el envoltorio-.

Por tanto, nuestra protagonista se dedica a investigar el origen de Los Ingenieros, mira debajo de una lata en un callejón, rebusca en los cajones de su escritorio, vuelve a mirar en la lata... lo que viene a ser investigar, vamos. Pero como un perro cualquiera que mete el hocico bajo una lata y descubre que dentro había ¡VENENO!, ir por ahí buscando pelea no provoca otra cosa que encontrar pelea, y pelea de la buena, no pelea de esa de "oye no me empujes, que llevo gafas" "ah, perdona, es que no te había visto". Pelea de no decir nada y empezar a sacar ojos con una espátula. Y aquí lo bueno de la película, unos enfrentamientos de "oye Mac, ábreme el grifo de la sangre, que necesitamos más", miembros amputados que harían las delicias de cualquier protésico profesional.


Si esto es lo que le ocurre a un salido de ascensor, imaginad a los otros.

La buena de Ruka encuentra relativamente rápido al malo, que al principio no impresiona mucho, pero tras la metamorfosis de rigor que sufren todos los Ingenieros tras amputarles algo, ya es otra historia. Un poco como si te encuentras un lunar un poco grande y te sobresaltas, se te pasa, lo tocas y sale pus, entonces ya gritas WHAT THE FUCK y te dejas llevar por el pánico. El malo vendría a ser ese lunar.


Eh, este invento ahorraría muchos intentos fallidos al emo de turno.

Tras librarse de una muerte más que probable sin que quede claro como, nuestra erótica protagonista queda en segundo plano y vemos como uno de sus compañeros encuentra las típicas cosas de la ciudad: prostitutas caracoladas, una mujer con mandíbulas de cocodrilo en lugar de piernas, una silla-persona con pseudovagina que chorrea a lo fiesta de la espuma...

Mejor me tomo mi dosis, que sino empiezo a ver cosas raras.

Igual os pensabais que lo de la mujer-caracol era una broma mía.

Cómodo no sería, pero eso que me ahorro en zapatos.

Al final, claro, cocodrilady ownea al policía y el malo aprovecha para convertirlo en Ingeniero usando su llavecica mágica, algo que ya me habría venido bien la cuarta vez repetí Electrónica de Potencia, ya.

- Ey Joe, he disfrutado como un chino -jeje- con la monstruosa vagina caimán, pero nos prometiste una referencia a las flautas traveseras y aquí nanai de la china -jejeje-.
- ¿Quieres flauta travesera? ¿Estás seguro?
- Bueno, si lo preguntas así empiezo a tener mis dud...

¡BAM! Toma flauta travesera. Luego empieza a disparar con eso, obviamente.

También aparece una camarera que no se sabe muy bien qué pinta, se supone que es amiga del alma de Ruka, que si la ayudó mucho tras la muerte de su padre, que si le hace descuento en el Baileys -bebida que podría patrocinar, jeje, atención que vienen risas, Baileys de fin de curso, jejeje, o Baileys regionales, jejeje-, que si le riega las macetas durante las vacaciones porque ella las hace en noviembre porque tener un bar es bonito pero muy esclavo, bla bla bla; pero todos sabemos que lo que pasa es que tenían ideas brillantes para matanzas y les hacía falta algún personaje más.


"Yepa, cuidado con los coches, ¿estás bien? Uhm, parece que no."

A todo esto, Ruka vuelve a dar con el malo siguiendo pistas crípticas, que está sentado en su casa -probablemente recordando cuando tenía ojos y pensando que ha cometido un gran error-, y se toman un té y el malo explica de qué cojones va la película, a lo flashback, revelando una intrincada y dramática historia de gente apuntando a otra gente a la cabeza con una pistola, que si el padre del malo le vuela la cabeza al padre de Ruka, que si el jefe de Ruka le vuela la cabeza a este, que si presento una instancia en el ministerio solicitando volarle la cabeza a mi cuñado porque me debe dinero, que si para vengar la muerte de mi padre me matriculo en Ingeniería Malvada II y contacto con un enano para no sé qué movidas...

Esa es una muestra de orina muy grande para un tipo tan pequeño.

Me han tenido que ampliar la luna porque con estos tubos no veo un pijo.

Ruka, como es comprensiva y buena persona en general, decide perdonar al malo y vengarse del übermalo, que es el comisario jefe, así que le acaricia la cabeza como gesto de despedida cariñosa y se va a la comisaría, que ya va siendo hora de terminar la película.


Que matasen a tu padre así fue muy duro y lo has superado como has podido, no eres más que una víctima de las circunstancias, no se te puede culpar, yo misma he pasado por lo mismo y sé que no es fácil... así que nada, te voy a partir la cabeza en dos.

Por supuesto, la llave del Ingeniero Jefe, probablemente Project Manager, activó los superpoderes de Ruka, así que está preparada para la final fight, enfrentándose a enemigos cada vez más poderosos. Vamos, como en el Final Fight.


¿Joaquín Reyes caracterizado como Bill Cosby? Todo tiene cabida en Tokyo Gore Police.


Probablemente la mejor escena ever.


Una tipa con miembros-katana y el comisario jefe propulsándose con las hemorragias de sus piernas amputadas, un broche de oro del más alto nivel. Sublime.

Podemos concluir que Tokyo Gore Police no sería una candidata al mejor guión de la historia del cine, pues todo es una excusa para mostrar una risible variedad de bizarradas sanguinolentas, y ahí el punto fuerte de la película. El tono serio de las interpretaciones acentúa la comicidad de las escenas gratuitamente violentas y sorprendentemente originales, convirtiendo el visionado en una experiencia inolvidable, como pedirle a tu novia que se case contigo en una montaña rusa y vomitarle encima cuando te da el sí. Imágenes como la pistola de puños -y el delirante contraataque de Ruka- o la leche materna ácida hacen que sólo un loco o alguien con leche materna ácida de verdad que le quema por dentro pueda decir que no estamos ante un peliculón difícilmente superable. Y menos con la clase de películas que vemos en este blog, amigos.

A favor:
  • Katanas.
  • Una mujer con katanas en lugar de brazos y piernas.
  • Un enano diabólico.
  • Biomotosierras.
  • Una pistola de puños.
  • El chino negro.
  • Cadena de tiros en la cabeza.
  • Final twist.
  • Gente que mejora su calidad de vida tras una amputación, todo un ejemplo a seguir.
En contra:
  • Ritmo irregular.
  • Le sobra metraje.
  • El doblaje inglés es pésimo.

Por tanto, puedo sentenciar y sentencio que se lleve cuatro papaditas doradas, y os obligo a verla bajo pena de ya-no-te-ajunto.

Mega Shark Vs. Giant Octopuss (2009)

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En estos tiempos donde los intelectuales campan a sus anchas por los estudios de cine con sus gafas de pasta y sus trascendentales ideas acerca del sentido de la vida pocas veces nos encontramos con un título con la fuerza primordial de Megatiburón contra pulpo gigante, un título que llena la boca y el espíritu, un título directo... directo como... como un directo a la mandíbula y si algo no le falta a esta película son... mandíbulas. <- Ni Matías Prats liga tan bien los temas. Esta joya nos la trae la productora norteamericana The Asylum, especialista en mockbusters, es decir, películas de bajo presupuesto sacadas a remolque de una gran producción a la que imitan incluso en el título y de cuya inversión en publicidad se alimentan gratuitamente.
De este modo The Asylum cuenta ya con joyas como "El tesoro de Da Vinci", "Serpientes en el tren", "Sunday School Musical", "Transmorphers" y otras muchas.
En Megatiburón contra Pulpo gigante por fin deciden ser "originales" y crear su propia historia. Sin haber visto ninguna de las otras películas de The Asylum estoy casi seguro de que no ha sido una buena idea.

El argumento de la película está prácticamente resumido en el título. Hay un tiburón y un pulpo que se odian y luchan a muerte. ¿Pero de dónde salen? ¿Vienen del espacio? ¿Son producto de la radiación? ¿Forman parte de los sueños delirantes de un adicto al Discovery Channel en un giro final a la altura de The wizard of gore?. Desgraciadamente no, ni son extraterrestres, ni radiactivos ni oníricos, sólo estaban congelados en Alaska y son liberados cuando un helicóptero se estrella contra el iceberg que los mantenía atrapados. El incidente es contemplado por la protagonista de la película cuya cualidad más destacable es la de poner cara de actriz porno en todas las situaciones subacuáticas imaginables. Ah, y es bióloga. Pero no haré chistes sobre Ana Obregón.

Esta escena me suena, pero el guarda del fondo llevaba
menos ropa y tenía las manos un
poco más abajo.

Como en toda película que se precie nadie cree a la chica. Pese a que iba acompañada por un fanegas en el momento del incidente, éste, casualidades de la vida apartó la mirada un segundo, tiempo suficiente para que el tiburón de 10.000 kilos y el pulpo mastodóntico quedaran fuera de su campo de visión.
Desde aquí me gustaría hacer una advertencia a todas las personas que se vean envueltas algún día en una película, si viene alguien diciéndote cosas raras creételas, ahorrarás tiempo, al final siempre son ciertas.

Mientras nadie se cree la historia de la chica, el pulpo y el megatiburón hacen de las suyas, el pulpo ataca una plataforma petrolífera y el megatiburón un avión de pasajeros... ¿Un avión de pasajeros? sí, un avión de pasajeros, ¿Es un tiburón volador? No, es un tiburón hijoputa que salta. Y salta mucho, unos 10.000 metros, y con su megacerebro calcula perfectamente cuándo tiene que megasaltar para pillar al avión en pleno megavuelo.



Si habéis estado atentos, en el vídeo anterior os habréis dado cuenta de que hay dos planos repetidos pero invertidos -exactamente cuando el tiburón ha atrapado ya el avión entre sus fáuces y se precipita de nuevo al mar-. Calculo que en total, en toda la película, haya unos 2 minutos de imágenes de pulpo y megatiburón diferentes. Los lumbreras de The Asylum saben amortizar sus escasos recursos y repiten los planos una y otra, y otra, y otra vez. Y para que se note menos pues los invierten, los escalan, los aceleran, los recortan... que vale, si haces eso una vez pues igual no se nota, pero ellos lo hacen constantemente. De hecho hay un plano del megatiburón que se repite más de 15 veces (contadas).

Teniendo en cuenta esta reutilización cutrona de recursos digitales y la calidad misma de estos efectos -Probablemente superables después de un curso CCC de 3D Studio de un fin de semana- queda claro que en eso no se dejaron el presupuesto. Tampoco lo hicieron en atrezzo, que parece adquirido en un todo a 100 y con prisa.

"El joystick de mi Fun Station también vale
para mi submarino porque es USB"

Y mucho menos en guión, que aparte de estar plagado de frases mongoloides parece estar escrito sobre la marcha y por personas diferentes y aisladas, porque pese a ser una película simple, plana y previsible las cosas a menudo no encajan bien. Como cuando por ejemplo la chica suelta un ecomensaje del tipo "Probablemente los gases invernadero liberaron a esos monstruos" cuando ella ha visto que fue un helicóptero estrellándose...

Total, la película sigue su renqueante curso, la chica hace equipo con su exprofesor de la facultad y con otro científico japonés que sensatamente se cree la historia y empiezan a investigar. Consiguen un diente del megatiburón, lo analizan durante una ridícula secuencia de montaje en un laboratorio y concluyen, oh sorpresa, que es de un megatiburón. Entonces el ejército les secuestra y les pone a trabajar para ellos harto de que les jodan aviones, plataformas petrolíferas y submarinos...



Epic Fail
-El objetivo ha desaparecido señor.
-Querrá decir destruido, objetivo destruido, objetivo destruido.
-No creo que podamos decir que...
-Llame a Washington, objetivo destruido.
-Pero señor...
-Objetivo a la vista.

En la base militar a la que llevan a los científicos por fin se explica dónde se gastaron el parné, en Lorenzo Lamas (El rey de las camas), que hace de militar testarudo y escéptico que preferirá utilizar la fuerza bruta y las armas nucleares antes que la razón científica.

De nuevo, advertencia a todos aquellos que tengais pensado formar parte de la historia de una película: No hagáis caso a los científicos cuando os digan "No podemos matarlo, es una oportunidad única para estudiar blablá... ", si les haces caso e intentas no matar a la criatura fracasarás y al final tendrás que acabar matándola igualmente, pero perdiendo mucho tiempo de nuevo.

Lorenzo Lamas, aparte de eso, tiene el dudoso honor de soltar la frase más gilipollas de la película, y mira que había competencia:

-Si no encontramos la manera de detenerlos dominarán los mares.... Y dominando los mares, dominarán el mundo.

A estas alturas los guionistas sintieron una especie de urticaria en las manos. Faltaba algo... faltaba un ingrediente en la película... ¿zombies? puede, pero no. ¡Una historia secundaria de amor!, claro que sí, eso nunca sobra. Como Lorenzo Lamas tiene pinta de tener la cara regular y tenían miedo de que se le cayera si le liaban con la actriz porno pues se sacaron al chinorris de la manga y folleteo al canto. Después del mete-saca el científico japonés manda a tomar por culo el mito del misticismo oriental con la poco afortunada frase "El olor es una cosa poderosa" que le da a la actriz porno la idea de utilizar feromonas para atraer a los bichos.

Nueva secuencia de montaje de laboratorios al canto y voilá. Sintetizan de la nada feromonas de megatiburón y pulpo gigante, que para más cojones brillan como si fueran blandiblú radiactivo.

Químicos de botellón: The Final Challenge.

Lorenzo Lamas después de tantos años haciendo ¿cine? no ha aprendido nada y hace caso a los científicos después de que el profesor viejuno le diga otra frase legendaria que le convence definitivamente del plan de las feromonas.

-Esos bichos llevan millones de años congelados, ¿no estarías cachondo?

Y allá que se van a echar las feromonas a la Bahía de San Francisco y a la de Tokyo para atrapar a los bichos. Elegir las bahías de dos ciudades megapobladas para contener a esas criaturas megagigantes y megaasesinas solo puede ser descrito como megaestúpido. Por supuesto la solución científica sale mal y las criaturas se enfadan aún más al ver que han recorrido medio mundo bajo la promesa de sexo gratis y subacuático y que al llegar sólo les esperan misilazos. A ver cómo te sentaría a tí, Lorenzo Lamas. De paso el tiburón se carga el Golden Gate en otro derroche de efectos especiales del máximo nivel ante la inoperancia de Lorenzo Lamas.


Lorenzo Lamas ya no es el hombre de acción que solía ser.
Ahora se piensa las cosas, y pasa lo que pasa.

Como los protagonistas son una fábrica de decir gilipolleces tienen otra idea. Ahora quieren usar las feromonas para juntar al megatiburón y al pulpo para que se maten entre ellos rezando para que los dos mueran en el combate a lo double KO del Street Fighter.

En la lucha entre el megatiburón y el pulpo gigante es cuando la repetición de planos llega al máximo nivel incluyendo la misma amputación del mismo tentáculo del pulpo gigante tres veces.
900 planos repetidos después el nuevo plan tiene éxito e incomprensiblemente se da el Double KO que esperaban, Pulpo y Megatiburón descienden a las profundidades del océano abrazados mortalmente poniendo fin a su enfrentamiento milenario.

La película se acaba abriendo las puertas a una secuela cuando el profesor llega donde los acaramelados porn actress y chinatown con los documentos que acreditan el descubrimiento de una nueva forma de vida volcánica. Así que mucho me temo que en unos meses estaré viendo Ultravolcano Vs Dinosaurio rabioso. Joder, ¿por qué me hago esto?.

A favor:
  • Hay un tiburón y un pulpo asesinos.
  • El tiburón y el pulpo son gigantes.
  • Hay frases tan idiotas que al menos alguna vez te ríes.
  • Es corta.
En contra:
  • Los planos se repiten mucho.
  • Los planos se repiten mucho.
  • Mucho repiten se planos los.
  • Los efectos especiales son especiales en el mismo sentido en el que son especiales los colegios especiales.
Puntuación final:

El Luchador Manco (1971)

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"¡Peleas de lisiados!" Exclamé entusiasmado al ver el título de este film pensando que mis sueños de 7-hit muñón combos se habían convertido en celuloide. Desgraciadamente después de verla os puedo comunicar, amigos de la Papada, que los muñones no son lo esencial en El Luchador Manco. De nuevo la censura impuesta por el lobby de veteranos de guerras impopulares nos priva de una posible joya del séptimo arte.

¿Qué es lo esencial entonces en la película? La cosa comienza tal que así...




Así que pensé, "Bueno, vale, no va de muñones pero va de bandas de ornitólogos que luchan por sus derechos que también es algo súper". Pero nada, a medida que avanza la película te das cuenta de que no va ni de muñones ni de bandas de ornitólogos, va de Kung Fu, ¿De Kung Fu y algo más? No, sólo va de Kung Fu, el argumento es lo de menos y hasta los episodios de relleno de Dragon Ball tenían tramas más complejas. Después de la discusión ornitológica en el bar el clan malvado se enemista con el clan del protagonista y se juran odio eterno, -Queda bastante claro que es un clan malvado porque no paran de repetir sin venir a cuento que trafican con drogas, y niños, ya sabéis que las drogas son malas-. De modo que los malvados se hacen con un grupo de mercenarios para zurrarles la badana a los buenos y ahí es donde viene lo grandioso de esta película. El grupo de mercenarios está integramente formado por luchadores extranjeros que se empeñan en hacer cosas raras para asombro de los ordinarios y correctos luchadores chinos.


People are strange, when you're a stranger.

Los extranjeros bailan, realizan absurdos rituales amenazantes y se inflan mientras suenan sirenas de barco y cafeteras en ebullición. Gracias a películas como El Luchador Manco en China la gente no hace mucho turismo.

Cuando llevas ya como la mitad de la película dices "Ok, vale, no es una película centrada en el maravilloso mundo de los muñones, pero me prometieron un luchador manco y aquí solo veo gente haciendo ostentaciones obscenas de sus dos brazos". Entonces, Confucio, el Dragón Khan o el Dios al que quiera que recen los chinos escucha tus plegarias y el malo de la película, un japonés con los colmillos del revés, le amputa el brazo de un puñetazo al protagonista.

"No tiene gracia, cuando bebo se
me cae todo por la comisura"

Los malos matan a todo el clan de los buenos, dan por muerto al protagonista y se van a traficar con droga o a hablar de que trafican con droga, porque no se les ve hacerlo nunca. ¿Como esa prima tuya que no para de hablar de que folla mucho pero tú nunca la ves hacerlo y te alegras mucho de que así sea porque está gorda?, pues eso mismo.

Por supuesto el protagonista no está muerto -porque esto no es Psicosis ni Yu Wang es Alfred Hitchcock- y haciendo el baile del gusano loco se arrastra hasta la casa de una buena gente que le ayuda.

Mama, ¡Ayúdame a ponerme el pijama!

Este es punto más evidente en el que queda claro que al director de esta peli se la suda el argumento, los conflictos sentimentaloides y las zarandajas. Esta situación en la que el héroe llega a casa de un maestro de la medicina y su hija es resuelta en apenas 10 minutos de película. El maestro utilizando un método secreto le da superfuerza al brazo bueno del protagonista y hay una breve escena de flirteo entre él y su hija con unas conversaciones desestructuradas y avergonzantes a la altura de "El ataque de los clones". Todo esto en 10 minutos, luego más combates, que es lo que hemos venido a ver Y aún estoy seguro de que Yu Wang lo habría eliminado todo para meter 10 minutos más de patadas voladoras.

Por supuesto el héroe vuelve para vengarse con su recién adquirido super puño y lo consigue. Pasando por alto el decepcionante y anodino combate final me gustaría mostrar el siguiente vídeo.


René Higuita Highlights

En la primera parte vemos como uno de los malvados mercenarios había derrotado a uno de los miembros del clan bueno utilizando una técnica poco ortodoxa/estúpida.
En la segunda parte la película nos muestra lo que viene a ser la moraleja de El Luchador Manco: Para hacer frente a una estrategia absurda hay que utilizar una estrategia aún más absurda.

Después del combate final uno, que tiene sorbido el cerebro por tanta basura mainstream Holywoodiense con sus estructuras narrativas cerradas, esperaría que el chico manco volviera a visitar a la chica y se casaran y/o al menos se besaran. Pero no, la película acaba justo después del último combate. ¿Para qué más?

En definitiva, el Luchador Manco es una película sincera que después de las dudas iniciales da lo que promete, combates de Kung Fu a cascoporro, duros y a la encía, sin prolegómenos sensibleros ni chorradas, el director es consciente de qué sabe hacer y qué no sabe hacer. Y no sabrá contar historias, pero sabe hacer reír.

En contra
  • Poco argumento.
  • Los combates podrían haber mantenido un nivel de ridiculez/diversión más alto.
  • Combate final decepcionante.
A favor
  • Poco argumento.
  • Muchos combates.
  • Zooms.
  • Los extranjeros haciendo cosas raras.
Puntuación final